Cuando se va a cumplir el primer mes desde la aprobación del Real Decreto de autoconsumo energético hemos querido consultar a las personas expertas de nuestro consultorio para que compartan su visión con nuestra comunidad. Una vez ya hemos resuelto las primeras dudas más técnicas, es el momento de conocer la opinión de quienes llevan años pensando y trabajando la energía desde un nuevo paradigma. ¡No te puedes perder su reflexión!

Para Aída González Palomino, directora de política energética en UNEF, “el Real Decreto 244 ha provocado muchos cambios en el panorama energético español. Muchos obvios y visibles, permitiendo que las instalaciones de autoconsumo requieran procesos más sencillos, y permitiendo que cualquier persona, independientemente de dónde viva, tenga la oportunidad de autoconsumir su propia energía. Pero el Real Decreto también ha traído cambios intangibles. Por primera vez vemos cómo el Ministerio, el IDAE, las administraciones regionales, las empresas eléctricas, las empresas instaladoras y los consumidores se ponen de acuerdo en que la transición energética empieza con el autoconsumo, y que es imparable. Este Real Decreto ha tenido la capacidad también de traer de nuevo la seguridad al sector, seguridad de que, a pesar de que el gobierno cambie, no volveremos a la época del Real Decreto 900/2015 y el autoconsumo se normalizará en España.”

En una línea parecida se expresa Álvaro Larraza, de la Plataforma Por Un Nuevo Modelo Energético, cuando dice que “el autoconsumo eléctrico es una práctica ya muy extendida en muchos países, que en España es ahora cuando empieza a crecer de verdad, gracias al nuevo Real Decreto que lo regula. Este Real Decreto no supone ningún privilegio para los autoconsumidores, pese a reconocer lo beneficioso que es el autoconsumo para todos, no solo para ellos. Elimina, además de la amenaza del impuesto al sol, trabas técnicas y administrativas innecesarias para las pequeñas instalaciones. La energía autogenerada reduce la que uno compra de la red y por tanto el importe de la factura. La cual se abarata aún más si hay excedentes ya que se valoran al precio del mercado, y ese valor se descuenta de la factura de una forma muy simple. Dependiendo de cuánto coincidan las horas de consumo con las de generación solar, podrá ser más o menos rápida la recuperación de la inversión, pero las cuentas ya salen, a pesar de que sufrimos una tarifa eléctrica muy desequilibrada, con una parte fija de la factura excesivamente grande. No obstante, tanto como por el ahorro económico uno se apunta al autoconsumo por conciencia medioambiental y por la satisfacción producir y consumir su propia energía. Por otro lado, el consumidor y el productor pueden no ser la misma persona, por ejemplo en el caso de un inquilino y su casero. Pero quizá la mayor novedad del Real Decreto es la regulación del autoconsumo colectivo, o sea compartir la energía generada por una instalación entre varios o muchos consumidores de una misma Comunidad de propietarios, o incluso de varias manzanas alrededor de dicha instalación. En definitiva, ahora ya podemos empezar a informarnos, a hablar con los vecinos…, elegir una empresa seria, y… adelante.”

Por último, como apunta Mario Sánchez Herrero, director de ecooo, “la recomendación es simple: no procrastinar. Necesitamos transitar urgentemente a un modelo energético en el que las emisiones de CO2 se desplomen drásticamente. Está en nuestra mano que la transición sea más rápida o más lenta, que lleguemos a tiempo o no de evitar los efectos más catastróficos del cambio climático. La nueva regulación del autoconsumo pone en nuestras manos la herramienta más potente para actuar en la buena dirección. Y hacerlo además con una rentabilidad económica indiscutible ( 7-12%). La única razón para no dedicar un rato a informarnos, e incluso a pedir un par de presupuestos, es la dichosa procrastinación, la tendencia tan humana nuestra de dejar para mañana lo que podríamos hacer hoy. Así que, fuera pereza. Es el momento del autoconsumo, de la energía limpia y ciudadana.”

Tres visiones que, a través de sus enriquecedores matices, coinciden en una reflexión común: es la hora del autoconsumo energético. Sin esperar más tiempo y sin excusas. La tecnología, las condiciones económicas y, ahora también, las legales ponen este dispositivo de ahorro al alcance de la mano. La posibilidad de generar vuestra propia energía mientras hacéis del planeta un lugar más sostenible os espera.