La invasión de Venezuela, las amenazas a la seguridad de las fronteras colombiana y mexicana o los intentos de apropiación ilícita de Groenlandia, incluidos los intentos de compra de la isla y la degradación de la dignidad de sus habitantes, dibujan un nuevo orden mundial cada vez más desordenado y agresivo. Es un nuevo desorden global. Donde Ecooo apuesta por un mundo de renovables para la paz.
La caída acelerada de Estados Unidos, el mantenimiento de la hegemonía rusa y el auge imparable de China, rozando ya el liderazgo como primera potencia mundial, se han acelerado desde que tomamos las uvas. A esto se suman actores que ya estaban en el tablero, pero que ahora ganan un protagonismo decisivo, como India bajo el liderazgo de Modi. Todo ello tiene un denominador común, el control de la energía.
Control de recursos y dependencia energética
Controlar los recursos es controlar la producción energética. Un país necesita enormes cantidades de energía para sostener su economía, su industria y su vida cotidiana. Y la pregunta clave es inevitable ¿Cómo se produce esa energía y en manos de quién está?
Lo que llega a través de las noticias es preocupante cuanto menos. Estados Unidos, a la cabeza de una alianza de países, muchos de ellos dictaduras o gobiernos con dirigentes perseguidos internacionalmente (como Putin y Netanyahu), lidera estrategias de presión, amenazas y conflictos para asegurarse el control de los recursos energéticos más allá de sus fronteras. Lo vemos en Gaza, en el conflicto entre India y Pakistán, en Irán… y así en multitud de países.
¿De qué recursos hablamos? Petróleo, combustibles fósiles, tierras raras. Recursos finitos, contaminantes y generadores de residuos que aceleran el deterioro del planeta y de quienes lo habitamos. Cuando los combustibles fósiles se convierten en un arma, las energías renovables se convierten en el escudo.
En un mundo dependiente del gas y el petróleo, la seguridad y la democracia empiezan por algo tan simple, y tan poderoso, como poder generar tu propia energía. Importar combustibles en este nuevo orden mundial es un riesgo económico, político y social; que sólo genera inseguridad y expone a toda una sociedad a la vulnerabilidad sistémica.
Banca, armamento y responsabilidad sobre nuestros ahorros
Pero no solo están los gobiernos autoritarios y las grandes empresas energéticas. También están los bancos. En el caso de la banca española, el Banco Santander es la entidad que más ha financiado a la industria armamentística en los últimos años. BBVA le sigue de cerca, invirtiendo en empresas que fabrican armas que acaban en conflictos reales, con personas reales sufriendo las consecuencias. CaixaBank y Banco Sabadell también aparecen en distintos informes con exposición a la industria bélica. No es una opinión, son datos. Y la pregunta es inevitable, ¿de verdad quieres que tus ahorros financien más violencia en un mundo cada vez más inestable?
Porque sí, tú decides dónde va tu dinero. Puedes dejarlo en entidades que alimentan la inseguridad y el viejo orden de siempre, o puedes poner tus ahorros al servicio de proyectos que sí te representan: energía renovable, energía solar y proyectos que construyen en lugar de destruir.
No con mis ahorros. No con mi energía
En Ecooo hacemos posible que tus ahorros generen energía limpia y ayuden a construir el mundo en el que quieres vivir. Frente al mundo hostil que vemos cada día, en Ecooo instalamos y mantenemos energía renovable que sostiene la vida, la democracia y la paz.
Si los grandes poderes quieren pelearse por los recursos fósiles, no será con nuestra energía. No con nuestro tejado. No con nuestros ahorros.
Cada acción cuenta. Y cuanto más cotidiana, mejor, dónde ponemos nuestros ahorros, de dónde viene la energía cada vez que encendemos la luz, qué modelo económico sostenemos con cada euro. Todo cuenta. Y tú tienes las herramientas para cambiarlo si te unes a Ecooo, una cooperativa sin ánimo de lucro de la economía social y solidaria.



