El autoconsumo colectivo y la aerotermia permiten recuperar el control frente a un mercado que se decide muy lejos de casa. Ecooo las impulsa con promociones específicas.
El gas europeo ha vuelto a niveles de crisis. El TTF (una de las principales referencias de precios del mercado europeo) superó el lunes 26 de octubre los 97 euros por megavatio hora, el nivel más alto desde finales de 2022. A finales de 2025 cotizaba en torno a 28. El detonante es la guerra en Oriente Próximo: antes del conflicto, aproximadamente una quinta parte del Gas Natural Licuado (GNL) mundial transitaba por el estrecho de Ormuz, y los envíos siguen muy por debajo de sus niveles previos. A ello se suma que Europa llega al invierno con menos margen: sus reservas rondan el 74,6%, unos once puntos menos que hace un año.
Primer impacto: la factura del gas
Lo que sucede en los mercados internacionales del gas acaba entrando directamente en nuestras casas. Según el último estudio SPAHOUSEC III del IDAE, la calefacción y el agua caliente representan el 63 % de toda la energía que consumen los hogares españoles. Una parte importante de esa energía sigue dependiendo del gas natural, cuyo precio está condicionado por las tensiones internacionales. Por eso, cuando se encarece el gas, algo tan cotidiano y esencial como mantener nuestras viviendas calientes se convierte en una preocupación económica para millones de familias.
Y la subida ya se está trasladando a las facturas. Desde el 1 de octubre de 2026, el precio del consumo de gas en la tarifa regulada TUR.2, habitual en hogares con calefacción de gas, ha aumentado un 22,4 % respecto a julio. Y eso a pesar de las medidas extraordinarias aprobadas por el Gobierno para contener una subida que habría sido todavía mayor.
Estas medidas ayudan a amortiguar el impacto económico sobre los hogares, pero no resuelven el problema de fondo: mientras dependamos de combustibles fósiles importados para calentar nuestras viviendas, seguiremos expuestos a las tensiones internacionales y a las oscilaciones de unos mercados que no podemos controlar.
Segundo impacto: también la electricidad
Si no utilizas gas en casa, podrías pensar que sus subidas no te afectan. Pero no es así: cuando sube el gas, también puede subir el precio de la electricidad. La explicación está en cómo funciona el mercado eléctrico.
En el mercado mayorista, las ofertas de electricidad se ordenan de menor a mayor precio y la última necesaria para cubrir la demanda determina el precio que se paga por toda la electricidad comprada en ese mercado. Cuando la producción renovable, la más barata, no es suficiente y las centrales de gas son las últimas necesarias para cubrir la demanda, estas marcan el precio, aunque buena parte de la electricidad se genere con fuentes renovables.
No podemos controlar lo que ocurre en el estrecho de Ormuz ni los precios internacionales del gas, pero sí podemos reducir cuánto nos afectan. La solución pasa por depender menos de la energía que compramos y aprovechar mejor nuestros propios recursos. Y para ello contamos con dos grandes aliados: el autoconsumo solar y la aerotermia.
La solución está mucho más cerca de lo que pensamos: en nuestros tejados y en nuestras comunidades
No podemos decidir lo que ocurre en el estrecho de Ormuz ni controlar los precios internacionales del gas. Pero sí podemos decidir depender cada vez menos de ellos. ¿Cómo? Produciendo nuestra propia electricidad, compartiéndola con nuestros vecinos y sustituyendo las calderas de combustibles fósiles por tecnologías mucho más eficientes.
Y lo mejor es que tenemos las soluciones, la tecnología y la experiencia para hacerlo realidad.
1. Autoconsumo colectivo: la energía en manos de los vecinos
Durante años, producir electricidad solar parecía un privilegio reservado a quienes vivían en una casa con tejado propio. El autoconsumo colectivo ha cambiado las reglas del juego. Ahora, una comunidad de vecinos puede convertir su cubierta en una pequeña central solar y repartir la energía entre las viviendas participantes.
Cada kilovatio hora que consumimos de nuestra instalación es electricidad que dejamos de comprar a la red. Y si incorporamos baterías, podemos almacenar parte de la energía generada durante el día para utilizarla cuando se pone el sol y la electricidad de la red es mucho más cara.
Y ahora queremos que muchas más comunidades puedan dar ese paso. Gracias a una subvención que hemos conseguido del IDAE, ofrecemos un 20 % de descuento directo en instalaciones de autoconsumo colectivo con baterías para comunidades de vecinos de la Comunidad de Madrid que tengan al menos un 10 % de viviendas beneficiarias del bono social. La ayuda ya está concedida a Ecooo, por lo que las comunidades no tienen que solicitarla. Descubre el descuento del 20 % y solicita tu presupuesto.
2. Aerotermia: dejar de quemar gas para calentar nuestras viviendas
Pero generar nuestra propia electricidad es solo una parte de la solución. La otra gran oportunidad está en la calefacción y el agua caliente, responsables de buena parte del consumo energético de nuestros hogares.
La aerotermia permite sustituir las calderas de gas o gasóleo por un sistema mucho más eficiente, que aprovecha la energía del aire exterior para proporcionar calefacción, agua caliente y, según la instalación, refrigeración.
Su gran ventaja es que, por cada unidad de electricidad que consume, puede proporcionar varias unidades de energía térmica. Es decir, necesitamos mucha menos energía para conseguir el mismo confort y dejamos de depender directamente de los combustibles fósiles para calentarnos.
En Ecooo también hemos conseguido una subvención del IDAE que nos permite ofrecer un descuento directo de 3.000 euros en instalaciones de aerotermia, tanto para viviendas individuales como para comunidades de vecinos y organizaciones. En proyectos comunitarios, el descuento puede ser incluso mayor. Descubre nuestra promoción de aerotermia y solicita un estudio de tu vivienda o comunidad.
Dos soluciones que juntas son todavía mejores
La combinación es especialmente interesante: las placas producen electricidad, las baterías permiten aprovecharla durante más horas y la aerotermia transforma esa electricidad en calefacción y agua caliente con una eficiencia extraordinaria.
No significa desconectarnos por completo de la red ni dejar de estar expuestos a los precios de la electricidad. Significa algo mucho más realista y poderoso: comprar menos energía, aprovechar mucho mejor la que consumimos y reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles.
Y no hace falta saber de energía ni enfrentarse en solitario a todos los trámites. En Ecooo llevamos más de veinte años acompañando a las personas y las comunidades en su transición energética. Somos una cooperativa sin ánimo de lucro de la Economía Social y Solidaria y no nos limitamos a instalar tecnología: estudiamos cada caso, asesoramos, acompañamos los acuerdos vecinales, gestionamos los proyectos y enseñamos a aprovecharlos desde nuestra Escuela de la Energía.
Si estás pensando en producir tu propia electricidad o cambiar tu sistema de calefacción, habla con nosotros. Te ayudamos a encontrar la solución que mejor se adapte a tu vivienda o comunidad y a aprovechar los descuentos disponibles.
Porque cuando el precio de la energía se decide a miles de kilómetros, producirla y aprovecharla mejor aquí, con nuestros vecinos, no es solo una decisión ambiental. Es una decisión económica inteligente y un paso hacia una mayor soberanía energética.


