En Ecooo Energía Ciudadana estamos del lado de la energía en manos de las personas. Pero no se trata solo de generarla, se trata de garantizar su acceso. “Energía que cuida derechos” no es solo el nombre de una campaña que lanzamos junto a Open Arms, es una forma de entender que la energía es una necesidad vital. Porque hay lugares donde no es un lujo, sino una condición para la vida: una cámara de vacunas que no puede apagarse, las luces de un quirófano que deben seguir funcionando o una incubadora que no puede detenerse.
Eso es lo que está ocurriendo en la unidad de cuidados del Hospital Infantil Juan Manuel Márquez, en La Habana. En un contexto marcado por cortes eléctricos y dificultades estructurales, la falta de energía pone en riesgo directo la vida de la infancia. Por ello, esta iniciativa en apoyo a la Flotilla Rumbo a Cuba busca garantizar el suministro energético mediante energía solar a la unidad de cuidados intensivos del hospital infantil.
Frente al bloqueo y la interrupción de servicios básicos, desde Ecooo sabemos que juntas podemos hacer que la energía llegue donde más se necesita, a los cuidados. Lo hacemos con una fórmula que ya hemos puesto en marcha en otras campañas junto a asociaciones y organizaciones, y que sabemos que funciona: la inversión colectiva en energías renovables.
Participación democrática
Desde 100€, puedes participar en la planta fotovoltaica Ceiba a Largo Plazo, con una rentabilidad estimada del 4,8% TIR antes de impuestos. Con tu participación, no solo produces energía renovable y reduces emisiones de CO₂; además, el 5% del total invertido será donado a Open Arms para apoyar la flotilla “Rumbo a Cuba”, que llevará equipos fotovoltaicos al hospital.
Se trata de un sistema en el que todas ganamos. El planeta, al reducir emisiones; tú, al obtener rentabilidad de tus ahorros; y la flotilla, que avanza gracias a una financiación ciudadana que pone la vida en el centro.
La energía como derecho, no como privilegio
Impulsamos esta iniciativa porque somos conscientes de la desigualdad energética existente y del enorme impacto que tiene en la vida de la población civil. Esta brecha no es casual, refleja un sistema en el que lo esencial no está garantizado, sino condicionado por intereses políticos y económicos.
Porque no se trata solo de generar energía, sino de decidir dónde llega y a quién se le niega. Los cortes energéticos tienen consecuencias sistémicas ya que afectan a la salud, al acceso al agua, a la educación y a la economía, comprometiendo el bienestar de millones de personas.
El modelo energético actual sigue siendo profundamente desigual. La producción y gestión de la energía está en manos de un reducido número de empresas con intereses en la acumulación y fuertemente dependiente de los combustibles fósiles, que todavía representan alrededor del 80% de la energía consumida a nivel global. Mientras tanto, más de 750 millones de personas siguen sin acceso a energía.
Además, la extracción de estos recursos fósiles se concentra en territorios atravesados por conflictos geopolíticos, donde el control de la energía se convierte en una herramienta de poder. En el caso de Cuba, la energía también se ve afectada por dinámicas internacionales que impactan directamente en la población civil, agravando situaciones de vulnerabilidad por los intereses de la administración Trump en Washington.
Democratizar la energía para transformar el sistema
Frente a este modelo, defendemos que la transición energética debe estar en manos de la ciudadanía, porque consideremos que la energía es un bien básico para la vida y, como tal, debería gestionarse con criterios de servicio público, sostenibilidad y justicia social.
No podemos aceptar un sistema cuyo objetivo sea únicamente generar beneficios mientras se contamina, se agrava el cambio climático, se alimentan conflictos o se deja atrás a millones de personas. Frente a eso, desde Ecooo defendemos que nuestros ahorros pueden convertirse en una herramienta de transformación real.
Por eso facilitamos la participación en proyectos colectivos de energía renovable: plantas fotovoltaicas que venden la energía que producen al sistema eléctrico y que representan una alternativa sostenible, democrática y coherente frente a la banca tradicional.
Incorporar participación ciudadana y democracia en el sistema energético es clave, tanto en la generación como en los servicios. Solo así podremos garantizar que la energía esté al servicio de la vida. En Ecooo queremos convertir algo tan cotidiano como la energía en un acto profundamente político… y profundamente humano.


