Monthly Archives

marzo 2019

Boga, boga, marinela / Rema, rema, marinero

By | Aita Mari, Salvamento Marítimo Humanitario | No Comments

por Emma Blanco/Alber Bezunartea

Estamos ya en marzo y desde hace más de dos meses el Aita Mari de Salvamento Marítimo Humanitario tiene todo listo para zarpar al Mediterráneo. La tripulación del barco espera y desespera, al igual que espera y desespera la tripulación del Open Arms y las personas integrantes de otros barcos de rescate a los que las administraciones impiden zarpar. Esperan y desesperan porque saben que deberían estar en el Mediterráneo ayudando a la gente que no puede esperar, que no quiere seguir esperando.

Las muchas organizaciones como ekoOn y ecooo que les ofrecemos nuestro apoyo y colaboración también esperamos y desesperamos. Porque somos conscientes de que cada día que pasa con los barcos amarrados en el puerto contribuye a aumentar el número de personas muertas en el mar. Porque observamos con rabia e impotencia cómo políticos inconscientes e irresponsables han convertido tristemente el Mediterráneo en una terrible y trágica fosa común.

La misión del buque Aita Mari es rescatar con vida de las aguas del Mediterráneo a las personas migrantes que huyen del horror de sus países de origen, para ofrecerles una segunda oportunidad. Esta iniciativa civil organizada surge como respuesta a la inoperancia institucional, como respuesta ante una omisión de socorro y ayuda humanitaria activa de los poderes públicos obligados a ello. La misión de rescate es, en sí misma, la respuesta civil a esta actitud de “no acción” de los Estados, que incumplen su obligación de prestar auxilio y de coordinar las misiones de socorro. Porque tenemos la convicción de que el derecho a la vida está por encima de cualquier otra consideración.

Según cifras oficiales de la Organización Internacional para las Migraciones (IOM) 14.454 personas han muerto en el Mediterráneo desde 2015. Se estima que por cada cuerpo recuperado hay dos más que se pierden en el mar.

No podemos hacer la vista gorda ante la gran cantidad de personas que mueren a las puertas de Europa. No se deben escatimar esfuerzos por salvar vidas en peligro en el mar. Actualmente los buques de las ONGs son la única respuesta en la zona que puede dar alguna oportunidad de supervivencia a los náufragos de las embarcaciones que zarpan del norte de África y su despliegue inmediato es una urgencia de carácter humanitario.

Hacemos nuestras las palabras de Matteo de Bellis, investigador de Amnistía Internacional sobre migración, que ha dicho: “El vergonzoso espectáculo del bloqueo de los barcos de salvamento, y de tantos hombres, mujeres, niños y niñas atrapados en el mar durante semanas sin fin, mientras los políticos compiten por ser los más insensibles cuando les niegan el desembarco o el acceso a ayuda de cualquier clase, no debe repetirse nunca más.”

Esto es lo que Salvamento Marítimo Humanitario, Ongi Etorri Errefuxiatuak y las organizaciones que colaboramos con ellos hemos querido visibilizar con la acción realizada el pasado domingo, 3 de marzo, en la ría de Bilbao. Con la misma, hemos querido rendir homenaje a todas aquellas personas que no han podido esperar y que se han quedado en el camino. Son 232 las personas que han muerto en el Mediterráneo en lo que va de año. Los 232 chalecos que lanzamos a la ría simbolizan y representaban a cada una de esas personas que no han podido ser rescatadas con vida porque los barcos no pueden salir y tienen que esperar. ¿Esperar a qué?

En unos días el Aita Mari dejará Bilbao para acercarse a otro puerto en el que tocará esperar. Esperar al despacho de un barco que ya está listo para salvar vidas pero al que las autoridades, incomprensiblemente, siguen impidiendo zarpar y siguen obligando a esperar.

Ha sido un día muy especial para ekoOn. De todos los momentos vividos, recordamos con especial cariño y emoción el que vivimos y sentimos cuando cantamos la canción marinera vasca que lleva por título ‘Boga, boga, marinela’. En la misma se habla de partir, de ir lejos, no de tener que esperar…

Boga, boga
mariñela, mariñela,
joan behar degu,
urrutira, urrutira
bai Indietara, bai Indietara.
Ez det, ez det, ez det nik ikusiko
zure plai ederra, plai ederra
Agur, agur, agur,
Ondarroako itsas, itsaso bazterra,
itsas, itsaso bazterra.
Mariñela, mariñela,
boga! mariñela!*

(*”Boga, boga marinero, marinero, tenemos que ir lejos, lejos a las Indias, a las Indias. No veré tu puerto hermoso, tu puerto hermoso. Adiós, adiós, adiós a la orilla de mi tierra. Marinero, marinero, ¡boga! ¡Marinero!”.)