El pasado 28 de febrero, el Boletín Oficial del País Vasco recogía la aprobación de la Ley 4/2019 de Sostenibilidad Energética de la Comunidad Autónoma Vasca. Un texto legal que marca el futuro de la relación de las instituciones de Euskadi con la energía. Aborda en su introducción los importantes retos que hay que abordar de cara a la lucha contra el cambio climático como son la reducción de emisiones y la necesidad de disminuir el consumo de combustibles fósiles. Del mismo modo, incide en la importancia de avanzar hacia una soberanía energética gracias a las renovables que permita la necesaria autonomía con respecto a lo que se interpreta como un bien común.

Más allá de esto, que es un importante y necesario avance para cumplir con acuerdos internacionales como la Agenda 2030 concretada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible o el Acuerdo de París, queremos destacar en esta entrada cuatro artículos concretos de esta nueva Ley por la profunda relación que tienen con nuestro proyecto ecooolocal. Son, en concreto, los artículos 10, 11, 12 y 13.

Estos artículos señalan una forma de trabajar que desde ecooolocal llevamos desarrollando desde hace más de tres años en 75 municipios de todo el Estado y en concreto en los ayuntamientos vascos de Vitoria, Pasaia, Errentería, Lezo y Oyartzun. Hacen alusión a la necesidad de implementar el principio de participación ciudadana en los procesos de transición energética (art.10), la necesidad de realizar un inventario municipal de usos y consumos (art.11), el control de esos consumos energéticos (art.12) y la realización de diagnosis energéticas globales para conocer la realidad energética de los municipios (art.13).

Cuatro artículos que bien podrían resumir la propuesta que llevamos realizando desde ecooo y ekoOn en los últimos años en la Comunidad y que no resulta casual que aparezcan así reflejados en esta nueva y necesaria Ley. Gracias al éxito cosechado por el proyecto ecooolocal en los distintos ayuntamientos vascos en los que está implementado, el coordinador del proyecto, Ángel Ruiz, pudo realizar sus aportaciones desde la experiencia del mismo en una intervención de 2017 en el Parlamento Vasco. Allí se expuso la relevancia de diagnosticar los usos y consumos energéticos si buscamos reducirlos (sólo podemos reducir aquello de lo que conocemos el dato exacto) y de que sea la participación ciudadana la clave en estos procesos locales.

La aportación de una ciudadanía activa ha velado por el éxito de una propuesta que ha escalado las fronteras de su localidad hasta ser parte de una Ley autonómica. Junto con las organizaciones de la sociedad civil y el tejido asociativo vasco, sumado al trabajo de quienes apuestan por el medio ambiente desde los distintos grupos parlamentarios, es la ciudadanía consciente la que marca el paso a la institución hacia un futuro más limpio, sostenible y coherente.