Explorando las diferentes estrategias para conseguir que sean los propios vecinos los que utilicen sus ahorros al servicio del bien común, se plantean instalar plantas fotovoltaicas en las cubiertas de los edificios públicos. El objetivo es que la ciudadanía pueda participar en una planta solar y a cambio obtener los beneficios que se obtengan de la venta de energía 100% renovable.